Tenía nuevo trabajo y nueva vida. Mi trabajo: Ser la nueva asistente de Fanny Kaufman "Vitola".
Estaba muy contenta porque era algo importante para mí, un trabajo soñado, sin embargo algo pasaba.
La señora "Vitola", un chico y yo estábamos en una sala ó más bien, un estudio. Un cuarto sumamente iluminado por un ventanal con vista al jardín, muy tranquilo con libreros, pequeños bustos sobre los muebles, una mesa de té al centro y sillones que llamaban a sentarse para leer hasta caer la noche.Platicábamos de como la vida de "Vitola" afectaba personalmente a los que con ella trabajábamos, pues llevaba consigo una maldición que afectaba a su familia. Tenía nietos y parientes enfermos o con mala suerte. Me explicaba, por ser la nueva integrante en su equipo de trabajo, cómo esto había afectado al muchacho (al cual recuerdo delgado, de ojos grandes y cabello oscuro), que entró antes que yo y que estaba sentado junto a mí en aquel pacifico estudio.
Ella me decía que esa maldición indudablemente me había alcanzado por el hecho de entrar a su casa y tomarle afecto, pues mi hermana menor se iba de la casa de mis padres y a mi mamá le aguardaba una cirugía.
Recuerdo a una Sra. Kaufman muy adulta, muy tranquila y llena de alegría a pesar de las noticias que salían de su boca. Al salir de su casa, sentía pesado el pecho por preocupación y sin embargo quería regresar, su estudio era maravilloso y la compañía de "Vitola" tranquilizadora. Al parecer me aceptaba en su equipo pero tampoco quería engañarme... Iba a ser un trabajo difícil y quizás, podría perder más de lo que pudiera ganar al quedarme.
Al cerrar la puerta y caminar unos pasos, me encontré en la esquina de la Av. Francisco I. Madero y Guadalupe Victoria en el centro histórico de Morelia. Justo donde se encuentra la papelería "Morelia", una de las más viejas de la ciudad, la cual se nos atravesaba cada vez que salíamos del colegio cuando éramos niñas mis hermanas y yo. No recuerdo como llegue allí, ni el propósito de estar parada en ese lugar... Probablemente esperaba el transporte, algo que me llevara a casa para calmar mi angustia y tratar de explicar mi ansiedad por regresar a ese estudio con "Vitola" y el chico.Hoy, mi esposo sacó esta libreta al buscar un artículo. Lo que acaban de leer quizás no les parezca tan extraordinario, pero aún así deseaba compartirlo al leerlo. Hace un año, más o menos, comencé a anotar mis sueños y este es el primero que figura dentro de las páginas de la libreta ya mencionada. Quizás lo retome, a veces no recuerdo todo lo que sueño.
Lo importante es que lo tomen como un cuento y conozcan a "Vitola", gran actriz y mejor conocida por su comicidad y trabajo junto al gran Tin-Tan.Saludos!








Popularmente se cuenta que el maniquí Chonita ó Pascualita, cambia de posición durante las noches. Que sonríe y llora. Que suda y mira con ojos brillantes, ojos vivos. Mucha gente prefiere cruzar a la acera de enfrente para evitar a Pascualita durante las noches. Otros tantos, especialmente mujeres, la consideran un símbolo de buena fortuna para su próxima vida en matrimonio. Es tal la fama de Pascualita, que las futuras novias compran el vestido que exhibe al momento que visitan la tienda y hasta le encienden veladoras °-°.
Para cuando Chonita arribó a "La Popular", Doña Pacualita nunca se molestó en desmentir los rumores sobre si en realidad el maniquí era el cuerpo de su hija embalsamado. Por supuesto, esto originó que la gente la llamara para quejarse y culparla de inmoral y antirreligiosa. Incluso el maniquí recibió taques, así que Pascualita Esparza no tuvo opción más que decir "no, no es mi hija".




El Bolsón de Mapimí es una cuenca natural para guarda agua de lluvia y se dice que hace muchos millones de años, guardó en su superficie a el Mar de Thetis. Desafortunadamente por lo extremo del clima, fue más la evaporación y filtración que las lluvias que lo alimentaran, así que desapareció dando lugar a la extensión de desierto que se conoce actualmente.














